El partido Laborista decidió posponer las elecciones internas para el próximo 10 de diciembre aduciendo fallas de los sistemas informáticos de emisión y contabilización de votos. Ésta era la primera vez que se utilizaba este sistema, y luego de que se reportaron fallas serias en el funcionamiento del mismo, las autoridades partidarias decidieron suspender el comicio. El 10 de diciembre se realizará la elección con el método tradicional de urna y papeletas. Muchos dirigentes del partido estaban furiosos por lo ocurrido. El Ministro de Ciencia, Cultura y Deportes, Raleb Majadele -árabe israelí- estaba doblemente furioso ya que la próxima fecha cae durante la festividad musulmana de Id el Adha, por eso anunció que presentaría un pedido de impugnación para que se reprograme la misma.