Fuentes cercanas a las negociaciones por el soldado israelí secuestrado Guilad Shalit dicen que Hamás elevó sus demandas. El movimiento islámico ahora pide que Israel cambie el criterio respecto a la liberación de prisioneros palestinos a cambio del soldado y que acepte incluir en la lista a aquellos reos considerados “con sangre en las manos”. La dura posición de Hamás es resultado de la liberación por parte de Israel del terrorista Samir Al Kuntar, asesino de cuatro israelíes, en el acuerdo de intercambio con Hizbolá.