Estados Unidos expresó su preocupación por el rearme de Siria en su frontera norte y afirmó que los atentados recientes en Trípoli y Damasco no deben ser utilizados como un pretexto para regresar sus tropas a Líbano. El portavoz del Departamento de Estado, Robert Wood, afirmó que cualquier intervención de Siria en Líbano sería inaceptable. El último mes, Siria ha enviado cientos de efectivos a sus fronteras, una movida que según Damasco tiene por finalidad controlar el contrabando.