El ejército israelí y la Agencia de Seguridad general Shin Bet, descubrieron y desarticularon una célula de la Jihad Islámica compuesta por dos árabes israelíes de la aldea de Shfaram y por tres palestinos que conspiraba para asesinar a pilotos israelíes, científicos y docentes universitarios. La noticia fue dada a conocer el jueves por la noche. Los implicados habían mantenido contactos con el liderazgo de la Jihad en Siria y estaban juntando dinero para comprar armas y atacar un puesto de control caminero.