El teniente coronel Omri Bruberg, quien fue hallado responsable de haber dado la orden al soldado israelí que disparó una bala de goma a corta distancia contra el pie de un prisionero palestino maniatado y con los ojos vendados, será removido de su puesto como señal de castigo. Sin embargo, las organizaciones defensoras de derechos Humanos Betselem y Yesh Din criticaron esta decisión y dijeron en sendos comunicados que la pena por este incidente debería ser mucho más severa.