El gobierno de Israel informó el día domingo, que planea construir una línea férrea que unirá el Mar Rojo y los puertos del Mediterráneo, con el fin de controlar un posible desborde del Canal de Suez, en la ruta de transporte entre Asia y Europa.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu informó a su gabinete que la idea de dejar
a los barcos de mercancías en un puerto para ser recogido por un segundo barco en el otro, ha generado un "gran interés" por parte de los principales exportadores de la India y China.
El proyecto de línea ferroviaria que recorrerá 350 kilómetros de Eilat, en el Mar Rojo, a Ashdod, en el Mediterráneo, no ha recibido la aprobación final o una financiación segura.
Las autoridades israelíes rechazaron cualquier sugerencia de que el plan ferroviario haya sido producido en respuesta a la agitación política que se vive en Egipto y el ascenso de los partidos islamistas, aunque Israel se ha estado preparando para la posible erosión de su trascendental acuerdo de paz con sus vecinos árabes.

