El embajador saliente de Israel ante las Naciones Unidas, Dan Gillerman, dijo el jueves que los soldado de UNIFIL, que recibieron el mandato de mantener el cese el fuego luego de la Segunda Guerra de Líbano en el verano del 2006 no están cumpliendo con su deber y están potencialmente sentando las bases para otro round de violencia entre Israel y Hizbolá. Gillerman dijo que la Resolución 1701 trajo 30 mil soldados al sur de Líbano, algo positivo, pero que no han hecho todo lo posible para frenar el rearme de Hizbolá.