La policía de Judea y Samaria fue llamada por palestinos que denunciaron que aproximadamente 20 colonos judíos habían atacado a granjeros, autos y viviendas de la aldea Burin, en la Margen Occidental, ocasionando daños a la propiedad. El incidente se produjo luego de que policías llegaron a inspeccionar y desalojar el asentamiento ilegal de Adi Ad. Los agentes fueron agredidos con piedras por los pobladores y miembros de comunidades vecinas. Uno de los autos sufrió algunos daños, pero no hubo víctimas. La policía dispersó a los manifestantes. En otro incidente, colonos cortaron la carretera en el cruce Shilo y prendieron fuego a neumáticos.