El martes, luego de concluido el atentado con la excavadora, el Alcalde de Jerusalén Uri Lupoliansky dio a entender que este ataque en el centro de la ciudad, perpetrado por un residente árabe de Jerusalén Este, amenazaba el empleo de muchos árabes de la ciudad. El Ministro de Seguridad Interior, Avi Dijter, quien también llegó a la escena del ataque, afirmó que “desafortunadamente, éste es el tercer incidente violento en el año en donde un terrorista solitario se cobraba la vida de personas inocentes, sólo por ser judíos”. Dijter se refirió al ataque anterior con la bulldozer en el que murieron 3 civiles, y el ataque con disparos en el seminario rabínico, en el que ocho estudiantes fueron asesinados.