Un numeroso grupo de palestinos se abalanzaron contra el paso de Rafah en la frontera entre la Franja de Gaza y Egipto y lanzaron piedras contra las tropas egipcias. Éstas respondieron con agua a presión e impidieron el paso de los revoltosos. Los palestinos están furiosos porque Egipto no abrió el paso tal como había prometido y que lo hizo de forma limitada permitiendo el cruce sólo a un pequeño grupo con necesidades especiales. Egipto cerró el cruce de Rafah cuando Hamás tomó el control por la fuerza del área.