El terrorista fue identificado como Hosan Dawiat, de 31 años, padre de dos hijos, de la villa Zur Bahar de Jerusalén Este. Las fuerzas de seguridad llegaron luego a su hogar y detuvieron a varios miembros de la familia para interrogarlos. Ehud Barak y el alcalde de Jerusalén, Uri Lupoliansky, se pronunciaron a favor de la demolición de la casa del terrorista. La hija del mismo Lupoliansky se encontraba en el autobús que fue atacado por Dawiat, pero por fortuna salió ilesa. Hamás dijo que el atentado era una respuesta a los crímenes de Israel pero dijo que no sabían quién estuvo detrás del mismo.