El terrorista fue abatido por Moshe Klesner, un soldado fuera de servicio de 18 años y curiosamente cuñado de David Shapira, el hombre que mató al terrorista de la Ieshivá Mercaz HaRav en marzo. Pocas horas después, el policía de la unidad antiterrorista, Eli Mizraji, dijo a los reporteros que ellos actuaron precisamente como se les ha instruido en los cursos profesionales. Los oficiales de esta forma previnieron que el terrorista llegara al mercado abierto de Jerusalén, lo que hubiera producido una tragedia aún mayor.