El Presidente francés Nicolás Sarkozy asumió el martes la presidencia temporal de la Unión Europea, y durante los próximos seis meses y con un presupuesto programado de 200 millones de euros, intentará superar la crisis de confianza que recorre el bloque continental. Sarkozy prometió una política proteccionista, enfrentar el aumento del combustible y los alimentos y combatir la inmigración indocumentada.