La Agencia Internacional para la Energía Atómica rompió el silencio. El lunes, su portavoz en Viena dijo que no poseían información alguna sobre la supuesta planta de desarrollo atómico que Israel atacó en Siria, y llamó a cualesquiera factores internacionales a que presentaran datos sobre tales iniciativas no reportadas, en caso de que hubieran existido. Siria posee un reactor nuclear declarado ante la AIEA, y firmó el tratado de no proliferación, que impide el desarrollo de proyectos con fines militares.

